jueves, 11 de noviembre de 2010

¿Cómo entender la complejidad irreductible?

Cómo entender la complejidad irreductible?
Elementos de Estructuras Funcionales

Cristian Aguirre del Pino
Organización Internacional para el Avance Científico
del Diseño Inteligente
OIACDI 2010

El motor flagelar bacteriano.
Un ejemplo de Maquina Molecular de Complejidad Irreductible.
Vídeo ilustrativo y explicaciones al pie del artículo.

Refutar y enterrar el concepto de “Complejidad irreductible (1)” propuesto para la bioquímica por Michael Behe es un compromiso esencial para los defensores del discurso evolutivo dado que de ser real haría de la tesis macroevolutiva un imposible matemático y para ellos esto no es posible tolerar.

Se ha afirmado que todos los casos propuestos por Behe han sido debidamente refutados y que, por ello, podemos respirar aliviados de que esta siniestra amenaza al saber políticamente correcto, haya sido al fin conjurada y arrinconada a los oscuros arrabales de la seudociencia.

Veamos que nos dicen las matemáticas, pero no las matemáticas complejas o los términos matemáticos eruditos que puedan impresionar más no persuadir, sino conceptos matemáticos sencillos y fáciles de entender. Una de las expresiones acertadas de Einstein fue aquella en la cual dijo que uno realmente había entendido algo si era capaz de explicárselo a su abuela.

Lamentablemente el concepto de complejidad irreductible no es correctamente entendido tanto por los entendidos en ciencia como por científicos profesionales. Y quizás porque en muchos casos, en el fondo, no quieren entenderlo.

Imaginemos un concierto en el cual se reúnen un grupo de distintos músicos especialistas en un determinado instrumento musical. Todos ellos se reúnen bajo la batuta de un director de orquesta y, bajo las premisas que haya establecido el director, necesitarán más o menos músicos. Supongamos ahora que durante una presentación un músico no se puede presentar. Si el director lo considera oportuno cancelará la presentación o dirá: “Me bastaré con el resto”. Hay quien considerará de modo subjetivo que si quita un instrumento clave en el concierto ya no será perfecta la obra y por ello no puede realizarse con dicha ausencia, pero sin embargo, ello no es impedimento ABSOLUTO para no poder presentar una obra musical. Supongamos que sucesivamente dejan de presentarse otros músicos y el director aún con un cada vez más reducido número de ellos decide aún presentar el concierto hasta que sólo queda uno. ¿Puede presentar el concierto con un solo músico? Si, será entonces un solista, pero aún tenemos una obra musical.

En el ejemplo hemos visto un caso de ADICIÓN FUNCIONAL, esto quiere decir que el caso presenta un conjunto aditivo de funciones. Cada músico es una función que se SUMA al resto de modo que la expresión matemática de modo sencillo sería:

Concierto = Músico 1 + Músico 2 + Músico 3 +. . .+ Músico n

Si cualquier músico se retira desaparece de la ecuación, pero el concierto aún es posible, incluso cuando se retiren todos menos uno. Dado que Concierto no puede ser igual a cero.

Si tomáramos el ejemplo en caso inverso veríamos que el concierto adquiere cada vez nuevos miembros lo cual exige del director saber organizarlos en aras de la armonía musical. Esta agregación funcional aditiva permite un resultado funcional que para el público y director puede ser impresionante, pero que matemáticamente, sino artísticamente, no es funcionalmente abortable por la ausencia de integrantes a no ser que no quede ninguno.
Veamos ahora otro ejemplo. Tenemos un sistema estructurado por 3 personas:

1. El telegrafista del pueblo A
2. El telegrafista del pueblo B
3. El mensajero del pueblo B que lleva el telegrama al usuario final.

El sistema funciona así: Un habitante del pueblo A desea enviar un telegrama a un familiar del pueblo B en una época en la cual no existían otros medios de comunicación. Lo primero que necesita hacer es ir a la oficina del telegrafista de su pueblo y especificar un mensaje a telegrafiar. El telegrafista de A traduce el mensaje al código Morse y es enviado al pueblo B. En B el telegrafista de dicho pueblo traduce del código Morse dicho telegrama y lo transcribe en un formato de papel para dárselo al mensajero a fin de que lo envíe a la dirección señalada.

En este caso tendremos una PRODUCCIÓN FUNCIONAL con 3 factores que son los tres personajes antes aludidos cuyas funciones están asociadas productivamente. Si cualquiera de ellos no está disponible ¿Recibirá el destinatario el telegrama? Definitivamente no.
Si no está disponible el telegrafista del pueblo A no podrá ser enviado el telegrama. Si no está disponible el telegrafista del pueblo B no se podrá trascribir del Morse. Y si no hay mensajero (y el telegrafista no puede realizar dicha función) no se recibirá el telegrama.

Matemáticamente en este caso las funcionalidades presentan la siguiente estructura:

Recepción telegráfica = Telegrafista A x Telegrafista B x Mensajero B


Aquí observamos que si cualquiera de ellos es cero, es decir, no está disponible, entonces no hay recepción telegráfica. Este caso es IRREDUCTIBLEMENTE COMPLEJO para estos 3 personajes (o componentes de la estructura) porque si falta cualquiera de ellos el producto es CERO. No hay funcionamiento.

Qué pasaría si en lugar de 1 mensajero el pueblo B dispusiera de 2. Esta introducción de redundancia a la estructura incorporará la capacidad de no impedirse la recepción si uno de los mensajeros no está disponible. La expresión matemática será ahora así:

Recepción telegráfica = Telegrafista A x Telegrafista B x (Mensajero 1B + Mensajero 2B)

Y se observa con claridad que si se retira el mensajero 1B el telegrama aún podrá recibirse. Esta expresión es HÍBRIDA ya que presenta una combinación de ambos tipos de asociación funcional no siendo irreductiblemente compleja para los mensajeros más si para los telegrafistas.

Podemos concluir entonces con estos sencillos ejemplos que las estructuras funcionales pueden presentan componentes que sean productivamente esenciales y otros aditivamente prescindibles. El que existan en un contexto irreductiblemente complejo elementos cuya desaparición no aborte la funcionalidad no significa que no existan otros que si sean esenciales y su desaparición si aborte la funcionalidad. Y por ende que no exista la misma complejidad irreductible. Simplemente es cuestión de indagar, por ingeniería inversa, cuales son esenciales y cuáles no. Y por último reconocer que los casos naturales e incluso artificiales no siempre pueden juzgarse como irreductiblemente complejos de modo absoluto ya que pueden ser casos en los cuales se hibriden componentes irreductibles con otros redundantes.

Existen otros conceptos matemáticos más profundos llamados “Funciones de dependencia” que analizan cómo una estructural es función de un componente en concreto y, su derivada, la “Sensibilidad” nos indica cómo la función es sensible al cambio de la misma. Pero ello demandaría una exposición matemática que escapa a las pretensiones de este artículo y por ello lo ignoraremos.

¿Qué nos dice lo expuesto?

Nos dice que la complejidad irreductible es una propiedad de las estructuras funcionales que poseen componentes vinculados productivamente y que el punto de “Ignición funcional” se encontrará en la frontera en la cual todos los componentes funcionales no redundantes estén presentes. Otra forma de definirlo sería cuando el algoritmo que estructura el proceso esté completo. Y el mínimo de recursos necesarios para alcanzar la función constituye la “Complejidad mínima funcional”. Por lo menos este es el nombre que yo le daba a este concepto antes de conocer que Michael Behe lo había popularizado como “Complejidad Irreductible” en 1996.

Dado que la consecuencia de la asociación productiva es la complejidad irreductible y ello no es algo evidente y axiomático como bien podemos comprobar hasta el cansancio, podemos presentarla como un teorema que expresado con palabras sería el siguiente:

Teorema de la asociación productiva: Toda estructura en la que se asocie más de un componente de modo productivo tendrá complejidad mínima funcional (complejidad irreductible).

Demostración: Una asociación productiva implica una función que es producto de factores. Si tan sólo uno de los mismos es igual a cero, el producto del conjunto también será cero. En conclusión, si una función sólo es posible con la asociación productiva de un número de n factores, la complejidad de dicho conjunto representará su complejidad mínima funcional (complejidad irreductible).

Toda estructura funcional es pues algorítmica tanto en su función como en su construcción. Es decir, tiene un algoritmo para funcionar y otro para ser construido. Los esfuerzos científicos por encontrar una posible formación abiogenésica de la vida pretenden decirnos que, por procesos naturales en sistemas químicos dinámicos alejados del equilibrio, ciertos componentes pueden asociarse para formar protobiontes, es decir, mecanismos precursores de la vida. Cabría entonces preguntarnos ¿De qué modo matemático deberían asociarse estos componentes químicos para formar estos mecanismos precursores, de modo aditivo, productivo o híbrido?

Para los adscritos a la propuesta macroevolutiva es más factible que la biología sea una acreción acumulativa de funciones para que los procesos darwinianos puedan ser verosímilmente capaces de incrementar la complejidad biológica e incluso pretender “diseñar” de modo natural los complejos ingenios biológicos que podemos observar en la naturaleza.

Pero, ¿Es posible albergar la esperanza de que los mecanismos bioquímicos de la vida sean solo aditivos más no productivos y por ellos sujetos a la irreductibilidad?

La bioquímica desde sus mismos cimientos presenta abrumadores casos de estructuras holísticas (en las cuales el conjunto es más que la suma de las partes) cualquiera que domine el tema no puede negar este hecho. Dos componentes separados aunque juntos no se parecen funcionalmente en absoluto a su funcionalidad cuando están ensamblados. Por ejemplo, un ácido desoxirribonucleico es casi idéntico estructuralmente a un ácido ribonucleico salvo por el pequeño detalle de tener ensamblado a este último un grupo hidroxilo extra (OH). Pero esta minucia cambia radicalmente las propiedades bioquímicas de ambos. El comportamiento químicamente estable del ácido desoxirribonucleico lo hace ideal para almacenar información mientras que el inestable ácido ribonucleico es más versátil para dirigir reacciones químicas y esa es su principal función.

Para evadir la complejidad irreductible tendríamos que pretender que los mecanismos biológicos son solo agregados químicos que funcionan aditivamente como los músicos de la orquesta. Pero ello no es posible porque innumerables mecanismos químicos funcionan productivamente o híbridamente y como consecuencia de ello requieren de catálisis para enlazarse químicamente en sociedades más complejas. En un mundo de agregados químicos aditivos no existirían las enzimas dado que no tendrían nada que hacer, pues ¿Si no hay matrimonios para que queremos casamenteros?

Sabemos, no obstante, que el mundo real no es así. La catálisis enzimática abunda en los procesos biológicos participando en la construcción de numerosos mecanismos biomoleculares. Y estos mecanismos por su naturaleza híbrida, como ya ha quedado establecido, tienen inevitablemente complejidad irreductible.


Notas:
(1)  Un sistema unitario de complejidad irreductible, es un compuesto de diversas piezas que interaccionan y contribuyen a la función básica, y donde la eliminación de cualquiera de las piezas hace que dicho sistema deje realmente de funcionar. Definido así por Michael Behe

Fuente:

El flagelo bacteriano un ejemplo, entre otros, de maquina molecular de complejidad irreductible presente al interior de la célula.
La disposición secuencial, ordenada y compleja de sus piezas (piezas sin funcionalidad independiente) lo vuelve en un imposible para teoría de la evolución de C. Darwin. Para obtener más información técnica visite el siguiente link: La supuesta evolución del flagelo y la ascensión al «Monte Improbable» (Sean D. Pitman, M.D.)

Vídeo 1: Entrevista a Michael Behe. Explicación y ejemplos de maquinas moleculares y complejidad irreductible.



Vídeo 2: Animación acerca de la disposición secuencial, ordenada y compleja.

6 comentarios :

  1. Siempre el hombre va a buscar formas para concretar sus pretensiones de eludir al único Dios Verdadero. Eludirle por las implicancias morales, volitivas, teleológicas, etc. Que tiene su existencia. En todas las areas del quehacer humano se observa esa pertinacia. Pero al final del tortuoso camino; camino que se vuelve tortuoso por los estorbos inherentes a la Verdad, solo hay una conclusión cuerda, como etimológicamente insinúa la palabra cordura, una conclusión a la que se llega con el corazón: ¡Él es Dios! Por eso, al final, la tierra donde se siembra el toque revelador de Dios hacia el hombre, que no le conoce, es el corazón.

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  2. Anónimo14:59

    Estoy muy de acuerdo con Zoe, esa es la verdadera razón de la negligencia de los hombres hacia las evidencias que saltan de evidentes. Buen articulo, muy aclarador!

    Saludos!

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  3. Se nos acusa de religiosos, fundamentalistas, retrogrados y medievales en discursos donde se defiende la Teoría de la Evolución con devoción religiosa verdaderamente obtusa... XD
    ¡El comportamiento de las personas es una paradoja!

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  4. Jenny17:11

    Gracias por el articulo...
    !Creo que ahora lo podre explicar¡

    Bendiciones!

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  5. Anónimo13:51

    Buen Articulo!
    Están padrísimos los vídeos... xD

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  6. Buenos videos, lastima que no comprendais como funciona la evolución.

    La complejidad irreductible del flagelo ya hace mucho tiempo que se explicó, así como la del ojo, etc.

    Lo unico que es irreductible es la ignorancia de algunos hombres.

    Un saludo

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